Sudor frío, palpitaciones, sobresaltos, temblores, falta de aire.
«Los recuerdos me aparecen como si estuvieran pasando ahora.»
«Tengo pesadillas que repiten lo que viví.»
«Un ruido o un olor me disparan todo el miedo de nuevo.»
A veces un recuerdo doloroso regresa con tanta intensidad que parece estar ocurriendo otra vez. No se trata de recordar, sino de volver a vivir lo que pasó, como si el cuerpo no supiera que el peligro ya pasó.
Puedes preguntarte:
¿Mi cuerpo sigue creyendo que el peligro está ocurriendo ahora? ¿Cómo puedo mostrarle que ya pasó?
El trauma no es una condena. Con ayuda se pueden integrar esas memorias y recuperar la seguridad en el presente.