Dolor en pecho, inestabilidad ante el rechazo, hipervigilancia (esperar señales), respiración agitada.
«Si no me escribe, siento que me muero por dentro.»
«No sé quién soy si no estoy con esa persona.
«Siento terror a la idea de estar solo/a.»
La dependencia emocional no es amor, aunque se disfrace de entrega. Es una estructura donde el otro se convierte en sostén, en espejo, en salvavidas. Y cuando no está, se activa un vacío profundo.
Puedes preguntarte:
¿Qué parte mía queda deshabitada cuando el otro no está? ¿Qué necesito recuperar en mí?
El primer paso no es dejar de amar al otro. Es empezar a recuperar el vínculo contigo.