Manos tensas, tensión en cuello/espalda, inquietud motora, palpitaciones, cansancio mental.
«Tengo que revisar todo varias veces para estar tranquilo.»
«Si no reviso que cerré la puerta, me invade la ansiedad.»
«Me da miedo que algo malo ocurra si no controlo cada detalle.»
La obsesión es una estrategia de la mente para calmar el miedo. La ansiedad es tan intensa que el cerebro busca alivio urgente. Y para calmarlo, recurre a una compulsión: revisar, limpiar, repetir. Baja la ansiedad… pero solo por un momento.
Puedes preguntarte:
¿Qué pasaría si no hago el ritual? ¿De qué tengo realmente miedo?
Pedir ayuda no es rendirse. Es empezar a construir una relación distinta con tus pensamientos.