Opresión torácica, respiración corta, punzadas en el pecho, calor repentino, tensión en cuello.
«Siento un nudo en el pecho que no me deja respirar.»
«Tengo sensación de ahogo aunque el aire esté bien.»
«Es como si una presión constante me apretara el corazón.»
La angustia es un malestar intenso que no siempre tiene causa clara. Se siente sobre todo en el cuerpo: cuesta respirar, el corazón se acelera, la mente queda tomada por la sensación de amenaza.
Puedes preguntarte:
¿Qué no puedo decir? ¿Qué verdad estoy callando?
Con ayuda se pueden aprender técnicas de regulación corporal y descargar la tensión emocional acumulada.